Entradas

Mostrando entradas de mayo, 2015

Letras en Madrid

Imagen
El fin de semana empezó de forma inmejorable, en la caseta nº 50 de la Feria del Libro de Madrid.


La jornada tuvo momentos entrañables. A pesar del poco tiempo del que disponía, apenas hora y media de firma en la caseta, después de un viaje en autobús y más de treinta horas sin dormir por trabajar el día anterior, es un recuerdo imborrable en el que se cruzaron escritores (y amigos) como Emilio Porta, Santiago Solano, Lydia Cotallo, Alejandro Pérez García, Mª del Mar L. Vaamond, Maria Sanguesa y Raúl Morales, la también escritora y editora de Playa de Ákaba, Anamaría Trillo. En la caseta de Huerga y Fierro tuve la oportunidad de conocer a Charo Fierro, Ana Montojo (también compañera de Netwriters y Escritores en Red), Lidia López Miguel de Lastura y, por supuesto, a las encantadoras encargadas de la distribuidora Maidhisa. A todos ellos, un entrañable abrazo.
El sábado hubo aún algo de tiempo para pasear por el Barrio de las Letras.
El Ateneo

La plaza del Sol

La Plaza Mayor
Dos leone…

Freak Show

Imagen
Oscurecía sobre las colinas, dando al espectáculo un tinte morboso y, a la par, atrayente. Madre no había logrado quitarle de la cabeza, por muchos cachetes que empleara, el gusto por las rarezas extravagantes. Le había costado dormir la última semana mientras trataba de imaginar a los monstruos que sus ojos iban a contemplar. Las luces de gas mantenían el recinto con una razonable iluminación y su corazón latía al ritmo del organillo cuya música llegaba de todas partes sin que pudiera localizar su origen. Achacó el temblor de sus manos al nerviosismo de la casi media hora que tuvo que esperar en la cola para entrar. Las rodillas le flojeaban cuando accedió al interior y pudo ver al fondo los diferentes habitáculos que encerraban las atracciones anunciadas. Decidió ser metódico y seguir un orden; no iba a perderse ninguna de ellas. Del antro de la mujer barbuda salió feliz, aunque algo espantado después de que le permitiera acercarse y tirar de la pelambrera que crecía en las mejillas…

Ganador del V Certamen de Relato Temático "Mundo envejecido"

Imagen
El pasado sábado 9 de mayo, durante las jornadas organizadas por la asociación TerBi en el edificio La Bolsa del Casco Viejo de Bilbao, se anunció el fallo del citado certamen. Ni que decir tiene que casi me caigo de la silla cuando escuché que el ganador era mi relato "Eden Ranch" de entre más de sesenta relatos recibidos. 

La emoción que sentí ya fue enorme cuando me enteré de que estaba entre los finalistas, que a continuación relaciono por orden alfabético del título del relato:
- "Eden Ranch", escrito por Pedro Pablo de Andrés Correas, de Bilbao
- "El gran crucero", escrito por Abel Amutxategi Ortega, de Bilbao
- "Extensior", escrito Eva Escribano Compains, de Bilbao
- "Fluido Vital", escrito por Diego Escobedo, de Santiago de Chile
- "La cola de lagartija", escrito por por Ferrán Varela Navarro, de Barcelona
- "Morituri te salutant", escrito por Vicente Hernándiz López, De Ribarroja del Turia (Valencia)

Como …

Entrevistado en Radio Epikadial

Imagen
Comparto con vosotros el enlace a la grabación de la entrevista que me hizo Santiago Liberal en su programa "La oda del trovador". Charlamos durante más de una hora en un ambiente distendido, como viejos amigos (ahora ya lo somos) sobre "El libro de las historias fingidas" pero también sobre nuevos proyectos, sobre los talleres de escritura.






A vista de pájaro

Imagen
Pronto abandonaría el nido de águilas. Su destreza en el vuelo aumentaba día a día bajo la firme mirada de su padre, mientras lo aprendía todo sobre su entorno con todo tipo de preguntas

—¿Es cierto que eres el rey de las aves, padre?

—Dicen que las urracas enloquecen con el brillo del oro.

—¿Acaso los pájaros carpinteros fabrican muebles a medida?



—Padre, esos de ahí son los horribles y repugnantes buitres, ¿verdad?

—Lo son, pero te voy a mostrar un secreto.


En un abrir y cerrar de alas, remontaron altura hasta las cumbres rocosas de la sierra, allí donde los carroñeros, en la más estricta intimidad, cuidaban de sus polluelos con el mismo amor de cualquier ser vivo.