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jueves, 25 de febrero de 2016

Date un gustazo



Le hubiera gustado disfrutar de su don cuando era joven, pero no fue hasta la senectud que descubrió que podía introducirse en las escenas de las fotografías. A través de sus álbumes revivió paseos junto a sus padres y su hermana, viajó a lugares maravillosos y visitó de nuevo a las amantes que creía perdidas. Volvió a sonreír. Todo ayudaba a mitigar los achaques y, sobre todo, la soledad de su vejez.

Disfrutó cuanto le fue posible hasta aquel día en que se le antojó el helado de melocotón de la feria de Primavera de 1934, un delicioso y letal shock anafiláctico.

martes, 23 de febrero de 2016

Pequeños Gigantes


Ya tengo en mis manos los ejemplares de Pequeños gigantes, que de la mano del sello Netwriters, recoge los trabajos de trece autores participantes en el evento quincenal Gigantes de Liliput de microrrelato en la red social Netwriters. Ha sido todo un honor formar parte de este grupo.

Puedes leer más en el blog de Atlantis, de la mano de su antóloga Carmen Fabre.

Tengo aún algunos en mi poder, te los puedo hacer llegar (escríbeme a ultralas@gmail.com) o puedes pedirlo directamente en tu librería habitual. Si lo tuyo es pedirlo por Internet, aquí tienes el enlace directo al catálogo de la editorial. No te arrepentirás.



domingo, 14 de febrero de 2016

Presentación de Brazodemar en Vitoria - Gazteiz


La balada de Brazodemar arribó a Vitoria-Gazteiz de la mano de la librería Ronin. Una cálida acogida por parte de su responsable, Rubén, y de un público que mostró desde el principio su interés y su participación, leyendo incluso un fragmento del primer capítulo. Junto a Joseba Paulorena, escritor y uno de los editores de EC.O, tuve ocasión de hablar del libro, de la trama y sus personajes, de mi forma de trabajar y contestar a las preguntas de los asistentes. Un recuerdo imborrable y la promesa de una visita en un futuro no lejano.

Gracias a todos.









domingo, 7 de febrero de 2016

La ruta más larga


Cayó al suelo entre sonido de cristales y salpicaduras de su propia sangre. Espantadas por completo las risas y la diversión en la feria ambulante, se formó un círculo de curiosos en torno a él. El joven macilento, tendido de bruces a la salida del laberinto de espejos, solo acertó a balbucear que habían sido diez años de pesadilla en busca del puesto de algodón de azúcar.

De visita en el pueblo viejo

A menudo las tumbas abiertas parecen bocas que expelen un hedor insoportable. Otras veces, en cambio, son agujeros modestos que aguard...