Sangre herética
Mi objetivo brillaba para mí como un faro fosforescente
en la oscuridad, entre las luces de la gran ciudad. Tres saltos más y estaría
en la azotea del rascacielos de enfrente. Tenía una vista precisa de los
ventanales tras los cuales se movía, creyéndose a salvo entre las sombras...
