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En la pista central del circo, Augusto y Tontaina llevaban diez minutos de bofetadas para regocijo del público. Mayores y niños se palmeaban los muslos y dejaban caer ríos de palomitas grasientas. El maquillaje de Tontaina era un borrón de blancos y rojos, con churretes de rímel de puta barata. Fuera de sí, incapaz de soportar tanta humillación, lanzó un gancho de izquierda que tiró a su compañero sobre la lona. No hubo tiempo para más, el payaso derribado extrajo una pistola de esas de un solo tiro de su chaqueta de lentejuelas y a Tontaina se le desparramaron los sesos en vivo y en directo.


Sin demora, por encima del estruendo de la ovación, el director sacó el móvil para pedir una pareja nueva de payasos a la empresa de trabajo temporal.

Imagen: Ji Lee

Comentarios

  1. Respuestas
    1. Gracias, Vicky!! ;)
      Es bueno volver a verte por las ramas.
      Un beso.

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  2. Respuestas
    1. Un IT que siempre nos pide más, pero estaba en la audiencia :)

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  3. Literalmente te deja KO. Besos y abrazos.

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    1. Oh, mi querida Rosa, espero que te hayas recuperado del KO. Hay que azotar las conciencias para mejorar la sociedad, pero sin ánimo de daño.
      Un besazo.

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  4. Directo al centro de la realidad. Enhorabuena.

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  5. Què fuerte y què real, creo que así están actuando ahora muchas instituciones no solo recreativas.

    ¡Un abrazo!

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