El lago de los cisnes


La muchacha llegó a casa exultante.

—Mamuchka, me han elegido como Primera Bailarina. Seré la protagonista de El lago de los Cisnes.

—Qué bien, hija, pero, ¿qué ha sido de la Svenskaya?

Hubo un destello de duda antes de contestar con indiferencia:

—Un pequeño accidente, mamuchka. En los escalones de la academia… El Bolshoi… —añadió girando sobre sí misma—. Seré el Cisne Negro, voy a triunfar.

Ni las luces, ni las bambalinas, ni el público entregado, pudieron evitar que el Cisne Negro, envuelto en el plumaje de su propia mezquindad, se transformara en un Patito Feo.


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Presentaciones de "El libro de las historias fingidas"

Comparto con vosotros, queridos lectores, los vídeos de las presentaciones de "El libro de las historias fingidas" en Madrid y Bilbao. Podéis encontrar también fotografías del evento.
Gracias por estar ahí y, los que no pudisteis estar presentes, por todo vuestro apoyo.


Un abrazo enorme.
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El mago que no sabía hablar



Había aprendido de los mejores, su magia no tenía parangón. Sus maestros estaban impresionados. «Este muchacho tiene un potencial increíble» comentaba el Archimago Principal de la Orden de los Magos Parlanchines «pero si no aprende a hablar me veré obligado a expulsarlo».

El mago, Demiurgo de Tercer Nivel por méritos propios, sabía que se le acababa el tiempo. Deseaba tanto conseguir aquella preciosa túnica púrpura… Su abuelo y su padre habían pertenecido a la Orden de los Magos Parlanchines y antes que ellos su bisabuelo. Uno de los fundadores ni más ni menos. Sin embargo, él estaba a punto de romper la cadena y todo por aquel detalle sin importancia. ¿A quién le importaba que no supiera hablar? Con aquella preciosa túnica podría pasear por los pasillos de la Abadía de los Magos y pavonearse… sin palabras.

Le quedaba un último recurso. Era desesperado, es cierto, pero si lo hacía en el más absoluto secreto aquella invocación podría salvarle de la vergüenza absoluta.

Se encerró en el más lóbrego de los sótanos, aquel donde ni siquiera el Maestre de los Sicarios se atrevía a entrar. Cerró con mucho cuidado los siete cerrojos de las siete puertas y encendió siete candelabros de siete brazos. Dibujó con piel de serpiente y sangre de cordero una estrella de siete puntas. A continuación, desplegó sobre el atril de plata lunar, regalo de los Primeros Padres a la Universidad, y abrió aquel libro antiguo del que aseguraban que guardaba en su interior la sabiduría ancestral. El principio de todo conocimiento, lo que da forma a la realidad y puede retorcerla hasta cambiar su esencia: la palabra.

Con la capucha bajada sobre el rostro ceñudo por la concentración, a la cimbreante luz de las velas, dio comienzo al ritual:

«La eme con la a, ma. La eme con la e, me…».
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Próxima presentación en Bilbao de "El libro de las historias fingidas"

El próximo 15 de abril, una vez pasadas las vacaciones de Semana Santa, tenemos una cita en el Edificio la Bolsa, en el corazón del Casco Viejo bilbaíno (calle Pelota, nº 10) con Pedro y Zade, los protagonistas de "El libro de las historias fingidas". Me acompañará en la mesa la escritora Mª Carmen Azkona (Patchwork 2012) y contaremos con la actuación de Joaquín Ponte, perteneciente al Colectivo de Narración Oral Alabazán. Estáis todos invitados.






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Últimos momentos

Hospital de Gorliz - turismovasco.com


Miran al mar desde la terraza del sanatorio de Gorliz. Bernar estira la manta de su amigo y vuelve a protestar:

—Medio siglo es demasiado corto. Qué injusta la enfermedad cuando queda tanto por hacer…

—No creas, mi buen Bernar. —Aspira la brisa salada en un suspiro—. Me he casado dos veces, he tenido hijo y he publicado cinco libros. Tengo el respeto de mis colegas, he viajado por toda Europa y hasta tuve una amante francesa.

Bernar enarca las cejas y acaba por sonreír. Su amigo nunca le ha mentido.

—No, querido amigo. Me muero, sí; pero no doy la vida por perdida.



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