Todavía me duele su ausencia cuando
camino por la calle y mi mano busca al costado la suya, tan pequeñita. Él
habla, dice lo primero que se le pasa por la cabeza y yo contesto al vuelo. Hago como que sigo la conversación mientras pienso en mis cosas tan
importantes. Ahora mi mano busca y no le encuentra....
