Beatriz deseaba, más
que nada en este mundo, ser concertista de piano. «Escenarios, camerinos,
entrevistas, ramos de flores…», pensaba. Estaba a las puertas de la
adolescencia aunque todavía tenía frescos en su memoria los cuentos de la abuela
Lola a la hora de acostarse. Su favorito: «El cazador...
