Mamá se opuso desde el principio. «Los monos de agua no son más que un timo de la venta por catálogo», me advirtió. Pero cuando los vio surgir de los polvos disueltos en la vieja pecera de Nemo, ya no estuvo tan segura. Poco a poco, todos fueron muriendo excepto uno, diminuto y feroz, que devoró los...
