Desciendo en círculos, con la punta de mi acero hacia
delante. Las paredes que me rodean tienen una textura irregular, acorchada, y me
invaden los primeros aromas. Estoy cerca y no dejo de bajar, girando, siempre
alerta. Por debajo de mí se abre el abismo y al fondo un mar de vino añejo que
se agita...
