Pages

domingo, 23 de junio de 2013

La gente que brilla


            —Cuando era niño, mi madre venía a darme un beso al acostarme, y siempre me hablaba de la gente que brilla, sobre cómo hallarlos. Tengo treinta y siete años y sigo buscando. En las calles, cuando viajo en tren, en los restaurantes de Madrid, o en los congresos médicos. Pero nunca he encontrado uno de ellos.
          

  El doctor se reclinó hacia mí en su diván para confidencias:



            —No se da usted cuenta, pero tiene un brillo magnífico.

10 comentarios:

  1. ¡Anda! Lo has cambiado, ¿verdad? Eso sí, sigue igual de brillante. Un beso, cielo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, pues no, está igual. Lo acabo de mirar. Me deslumbras y claro, no veo :D

      Eliminar
    2. —No se da usted cuenta, pero tiene usted también un brillo magnífico —dijo el doctor a la lectora que se había olvidado las gafas de sol :P

      Gracias por pasarte por la rama a leer.

      Besos

      Eliminar
  2. Qué buen micro, Pedro, que gran lección. Cuantas veces buscamos fuera lo que albergamos, sin darnos cuenta, en nuestro interior.

    Me gustan los seres brillantes :-) Y es verdad que no hay que ir muy lejos a buscarlos.

    Besos y abrazos

    ResponderEliminar
  3. En efecto, no hay que ir lejos para encontrar a la que da luz a la niebla del bosque de Ciluegos (o cualesquiera otros).

    Muchas gracias por la visita y el comentario.

    Besos!

    ResponderEliminar
  4. Puedo visualizar a esta gente en mi mente, en su brillante gloria. I can read your stories over and over and never tire of them..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Thanks for your comment. Wellcome back home :)
      I am so glad you liked it. Hugs and kisses

      Eliminar
  5. Qué bueno, paisano. Los que conocemos a mucha gente de esa que brilla sabemos la suerte que tenemos, ¿verdad?
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tú precisamente, paisana, eres una de esas personas que brillan mucho.

      Veo tu abrazo y dos más :)

      Eliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

La hora exacta

La noche y la niebla se habían aliado para hacer intransitable aquella carretera comarcal. El foco apenas alumbraba unos metros hacia ...