La gente que brilla


            —Cuando era niño, mi madre venía a darme un beso al acostarme, y siempre me hablaba de la gente que brilla, sobre cómo hallarlos. Tengo treinta y siete años y sigo buscando. En las calles, cuando viajo en tren, en los restaurantes de Madrid, o en los congresos médicos. Pero nunca he encontrado uno de ellos.
          

  El doctor se reclinó hacia mí en su diván para confidencias:



            —No se da usted cuenta, pero tiene un brillo magnífico.

Comentarios

  1. ¡Anda! Lo has cambiado, ¿verdad? Eso sí, sigue igual de brillante. Un beso, cielo.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Ah, pues no, está igual. Lo acabo de mirar. Me deslumbras y claro, no veo :D

      Eliminar
    2. —No se da usted cuenta, pero tiene usted también un brillo magnífico —dijo el doctor a la lectora que se había olvidado las gafas de sol :P

      Gracias por pasarte por la rama a leer.

      Besos

      Eliminar
  2. Qué buen micro, Pedro, que gran lección. Cuantas veces buscamos fuera lo que albergamos, sin darnos cuenta, en nuestro interior.

    Me gustan los seres brillantes :-) Y es verdad que no hay que ir muy lejos a buscarlos.

    Besos y abrazos

    ResponderEliminar
  3. En efecto, no hay que ir lejos para encontrar a la que da luz a la niebla del bosque de Ciluegos (o cualesquiera otros).

    Muchas gracias por la visita y el comentario.

    Besos!

    ResponderEliminar
  4. Puedo visualizar a esta gente en mi mente, en su brillante gloria. I can read your stories over and over and never tire of them..

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Thanks for your comment. Wellcome back home :)
      I am so glad you liked it. Hugs and kisses

      Eliminar
  5. Qué bueno, paisano. Los que conocemos a mucha gente de esa que brilla sabemos la suerte que tenemos, ¿verdad?
    Un abrazo enorme.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Y tú precisamente, paisana, eres una de esas personas que brillan mucho.

      Veo tu abrazo y dos más :)

      Eliminar
  6. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Siguiente, por favor

La gran regata de la historia

Historia del arte